Identificación de especies |
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Características: Es un ave de tamaño algo mayor que el Cernícalo vulgar. El plumaje general del macho es pardo grisáceo oscuro por arriba, con las partes inferiores rojizas intensamente listadas de negro; garganta y mejillas blancas, con bigotera negra; parte de la población tiene el plumaje general pardo negruzco. La hembra se diferencia por tener los colores más claros. El plumaje del joven es más rojizo. Historia: La historia proteccionista de esta especie se
remonta a principios del siglo XV, el año 1403, cuando siendo objeto de
masivas capturas por parte de los mercaderes para su comercialización
como preciadas aves en el arte de la cetrería, la princesa Eleonor de
Cerdeña promulgó una larga serie de disposiciones proteccionistas para
preservar su continuidad. Fue a raíz de este honorable gesto cuando el
halcón tomó el nombre de la soberana. Hábitat: Estos bellos ejemplares tienen unas pequeñas áreas de distribución, preferentemente insular (Islas Canarias Orientales, Islas del Mediterráneo), también presente en las costas del oeste de Marruecos, noroeste de Argelia y Túnez, y parte de la Península Ibérica durante el invierno, que es cuando podríamos observarlo en Burgos. En sus áreas de origen prefieren las costas rocosas para vivir. Durante el invierno, y fuera de sus territorios de cría, se encuentra en campo abierto y a ser posible carente de arbolado. Costumbres: Es un ave de vuelo ágil y rápido, parecido al del Halcón común. Cuando está posado suele tener una actitud erguida, con la cabeza hundida entre los hombros. Su alimentación es muy variada, y abarca desde conejos y liebres hasta insectos, pasando por aves de mediano y pequeño tamaño, ranas, micromamíferos ..., pero durante la época de cría se alimenta exclusivamente de aves. Nidificación: Generalmente, cría en colonias hacia el mes de agosto, muy tarde, y casi exclusivamente en las islas mediterráneas. Coloca su única puesta, entre dos y tres huevos, en una plataforma de cortados rocosos, siendo el nido una simple depresión del terreno. La incubación corre a cargo de la hembra, limitándose el macho a cazar para los dos. Veintiocho días después nacen los polluelos, cubiertos de plumón (como sucede en todas las rapaces). Los jóvenes halcones estarán perfectamente plumados, si la alimentación es buena, un mes más tarde. Movimientos migratorios: Es una especie muy ocasional y rara de ver en Burgos, y de producirse esta circunstancia será durante el periodo invernal. |