Identificación de especies |
|
Características: La garceta común se distingue por tener el plumaje enteramente blanco. En periodo de cría tiene un largo y estrecho moño en la nuca; las escapulares también son muy largas, y sobresalen por encima de las alas. El pico y las patas son negros, con los dedos amarillos. Por el parecido se le puede confundir con la garcilla bueyera, de similar tamaño y plumaje, aunque la garcilla bueyera, que con frecuencia se la ve lejos del agua, es más corpulenta y tiene el moño de color canela; las patas son enteramente negro verdosas. El parecido con la garceta grande (Egretta alba) también es posible, sobre todo de lejos, aunque ésta es de tamaño muy superior, tiene el pico amarillo (durante la época en la que ambas especies pueden coincidir en Burgos), y los dedos son de color negro. Hábitat: La garceta común prefiere para vivir los lugares en los que el agua está presente, tales como ríos, lagunas, embalses, lagos, marismas y charcas de aguas poco profundas. Costumbres: Como sucede con las demás garzas, la garceta común pasa gran parte del día en el agua buscando alimento: peces, batracios, moluscos, insectos, etc. Si la observamos descansando su actitud nos recuerda a la garza real. Se posa en árboles y arbustos. Su vuelo también es similar al de una Garza real. Nidificación: En Burgos no nidifica. En zonas donde lo hace oculta su nido en los árboles, arbustos y carrizos, formando colonias, muy a menudo con otras aves similares. Ponen de 3 a 5 huevos, y el peridodo reproductor que se inicia en abril-mayo concluye hacia los meses de julio o agosto. La incubación dura 21-25 días. Movimientos migratorios: En Burgos puede ser observada durante los pasos prenupcial (marzo-mayo) y postnupcial (agosto-noviembre). Excepcionalmente también puede comportarse como invernante. |