Identificación de especies |
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Características: El macho tiene la cabeza gris ceniza hasta debajo del ojo, con las partes superiores pardo rojizo; garganta blanca, con las restantes partes inferiores grisáceas y con el pecho ligeramente irisado de rojizo. La hembra es muy parecida, sólo que tiene la cabeza parduzca y el pecho rojizo. Hábitat: El biótopo ideal de este pájaro son los espacios abiertos cubiertos de matorral. Común también en los bordes de los caminos, siempre que haya presencia de zarzales donde ocultarse. Aunque a veces se la observa en las proximidades de pueblos es un pájaro que evita vivir cerca de lugares habitados. Costumbres: Especie estival difícil de observar, pues se encuentra casi todo el tiempo escondida entre los espesos matorrales. El mejor momento para poder observarla es durante el celo, pues acostumbra a perchar al descubierto mientras canta. Más raramente también podemos sorprender a esta especie en los caminos buscando alimento. Es eminentemente insectívoro, aunque durante el verano come algunos frutos tales como zarzamoras. Nidificación: Comienza la cría al poco de llegar a sus territorios. El macho es el primero en ocupar el territorio, donde construye uno o varios nidos que posteriormente escogerá la hembra, aunque también puede suceder que una vez formalizada la pareja construyan entre ambos un nido nuevo. La Curruca zarcera realiza dos puestas anuales que esconde en los espesos zarzales, a veces entre las ortigas y en herbazales. La puesta normal consta de 4-5 huevos de color verdoso que son incubados por ambos adultos durante 11-13 días, tiempo similar al que permanecen los polluelos en el nido. Movimientos migratorios: Pájaro estival en la provincia cuya llegada se realiza entre mediados de abril y comienzos de mayo; la partida hacia sus cuarteles invernales, en África tropical, se desarrola a lo largo del mes de septiembre y primera quincena de octubre. |