Identificación de especies

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 Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)

Nombre común: Cernícalo vulgar.

Nombre científico: Falco tinnunculus.

Orden: Falconiformes.

Familia: Falconidae.

Longitud: 30-38 cm.

Envergadura: 69-82 cm.

Iris: Ø 8 mm.; castaño.

Estatus en Burgos: Reproductor sedentario.

 

Características:

El macho tiene la cabeza, rabadilla y cola de color gris azulado, esta última con franja terminal blanca precedida de otra negra más ancha; posee característica bigotera pardo oscura; las partes superiores son castaño rojizo moteadas de negro; por debajo es color canela, con motas y listas negras. La hembra es de mayor tamaño, y tiene la cabeza y las partes superiores pardo rojizo con listas trasversales negruzcas; por debajo es más clara y listada de oscuro. El joven tiene el plumaje muy similar al de la hembra.

Hábitat:

El Cernícalo vulgar en primavera y verano se encuentra preferentemente en campo abierto con arbolado disperso y tierras de labor, aunque también es común en las proximidades de los bosques y en las dehesas; también en edificios ruinosos (sobre todo en período de cría). En invierno es un asiduo visitante de las poblaciones y sus inmediaciones.

Costumbres:

La silueta de este halcón de alas puntiagudas y cola larga es muy conocida y fácil de encontrar en nuestros cielos. Con frecuencia se le ve suspendido en el aire realizando un vuelo cernido en espera de que se ponga al descubierto alguna presa: miceomamíferos, lagartos y lagartijas, aves de pequeño tamaño e insectos, principalmente. Llegado el invierno, muchos cernícalos vulgares se acercan a los pueblos en busca de comida, donde no reparan incluso en atacar a pajarillos enjaulados que reposan durante los soleados días de invierno en balcones y ventanas.

Nidificación:

El Cernícalo vulgar puede criar lo mismo en restos de edificios y roquedos que en árboles y torres del tendido eléctrico; en ocasiones, se apropia de algún nido abandonado, de córvido preferentemente. Es en abril cuando comienzan los preparativos del nido y la posterior puesta. Ésta consta de dos a cinco huevos que suelen pesar alrededor de 20 gramos, y que son puestos en un intervalo de uno o dos días. Durante el período de incubación la hembra apenas se mueve del nido, siendo el macho quien le proporciona alimento. A los 28 días de poner el primer huevo nace el primero de los polluelos. Durante las dos o tres primeras semanas la hembra alimenta a sus retoños, troceándoles y repartiéndoles la comida que les facilita el macho. Pasado este tiempo, los jóvenes cernícalos ya son capaces de despedazar por sí mismo el alimento, por lo que la hembra se suma también a las tareas de caza. A las cuatro semanas los jóvenes realizan las primeras prácticas de vuelo, en el mismo nido primero y en los alrededores después, aunque la dependencia de los progenitores no desaparecerá hasta dentro de un mes. En pleno verano, cuando el calor más aprieta, los jóvenes ya han alcanzado la emancipación, aunque su inmaduro comportamiento aún les delata.

Movimientos migratorios:

Especie sedentaria en sus áreas de cría.

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