Identificación de especies |
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Características: Es un pato de aspecto esbelto que tiene el cuello largo y delgado, y la cola larga y muy afilada. El macho en plumaje nupcial presenta la cabeza, la garganta y la parte posterior del cuello de color castaño oscuro; parte anterior del cuello blanco, con una lista a cada lado del mismo color que sube hasta la nuca; dorso y flancos vermiculados de gris; las escapulares, negro y crema, son muy alargadas; espejuelo verdoso con irisaciones doradas y con la parte posterior bordeada de negro y otra lista contigua blanca; por debajo es blanco con una mancha amarillo crema delante de las infracobertoras caudales, que son negras. Durante el eclipse se parece a la hembra, pero las partes superiores son más oscuras. La hembra y los jóvenes son parecidos a los del Ánade azulón, pero tienen una apariencia más esbelta y la cola con las rectrices centrales muy largas (aunque no tanto como en el macho). Hábitat: Durante el invierno se encuentra principalmente en costas y estuarios. En verano vive en aguas interiores (lagos, lagunas, marismas) con presencia de abundante vegetación. Costumbres: El ánade rabudo es un pato tímido y desconfiado que levanta el vuelo ante la menor sospecha de peligro. Se tiene comprobado que en un bando mixto, ante cualquier síntoma de peligro son los primeros en levantar el vuelo. Nada bien, con el cuello bastante erguido y la cola oblicuamente levantada. Su alimentación es un combinado vegetal (semillas, plantas verdes) y animal (gusanos, insectos, pequeños peces, renacuajos). Por lo demás, poco difiere del resto de los "patos de superficie". Nidificación: Es un nidificante escaso en España y ausente en Burgos. Normalmente oculta el nido entre la abundante vegetación próxima al agua, aunque en ocasiones lo coloca al descubierto (en estos casos los camuflan con hierbas, hojas y plumón gris). Las puestas se llevan a cabo en abril o mayo, y el número varía entre los 6 y los 12 huevos (puestas tan grandes no son normales). La hembra incuba (durante 22-23 días) y el macho vigila en las cercanías del nido. Ante la sospecha de peligro, levanta el vuelo y describe vuelos circulares sobre la zona hasta que la hembra se pone a salvo. Los cuidados de la prole corren por cuenta única de la hembra. Movimientos migratorios: El Ánade rabudo en España es, ante todo, una ave invernante que llega entre los meses de septiembre y noviembre, periodo que es el más propicio para observar a esta especie en Burgos. |